El espacio de baño es uno de los que más se reforman en las viviendas. Bien sea porque el nuestro está anticuado y pasado de moda, bien porque resulta incómodo o porque las instalaciones están obsoletas y terminan por "reventar", cuando pasan cierto número de años todos terminamos cambiando el cuarto de baño para adaptarlo a las nuevas tendencias y hacerlo más práctico y confortable. Pero una reforma en el baño es un trabajo complejo y costoso, y por eso merece la pena pararse a pensar cuánto nos puede salir el presupuesto y cómo podemos rebajar costes.
En primer lugar, tener en cuenta las subvenciones, de las cuales hablábamos recientemente en nuestro blog. Las Comunidades Autónomas financian parte de las obras que podemos realizar en nuestra vivienda, y aunque nos paguen el dinero transcurrido un tiempo (alrededor de dos años), siempre viene bien recuperar parte de la inversión en la obra. Muchos profesionales de las reformas (ya sabéis que los mejores los podéis encontrar en HAZMEPRECIO.com) se ofrecen amablemente a buscar y gestionar este tipo de ayudas.
A continuación, también hay que pensar que una reforma en el baño supone intervenir en instalaciones de fontanería y electricidad. Instalar nuevas tomas de agua o desagües, cambiar las tuberías de plomo por otras cobre o materiales plásticos, añadir nuevos enchufes o puntos de luz... A esto hay que unirle en el presupuesto el coste de las obras de albañilería, el desescombro y el alquiler de un contenedor de obra para vaciar en él los materiales.
Y por supuesto, también hay que incluir el precio de los revestimientos cerámicos y/o pintura (baldosas de gres y azulejos para suelos y paredes), los sanitarios (que normalmente también se cambian), elementos accesorios como mamparas de cristal, griferías, radiadores y toalleros, e incluso levantar tabiques, bajar techos o colocar ventanas y puerta, si se trata de una reforma integral.


