Lo más habitual a la hora de hacer una reforma completa del cuarto de baño es optar por los revestimientos cerámicos para la pared. Hay muchas opciones en este campo: los azulejos de toda la vida, los de gres (de superficie mate), los esmaltados, los vidriados... ¡Incluso los hay elaborados con lava volcánica y con superficie cóncava! Una opción que tiene muchos "fans" es la de alicatar la parte inferior de la pared hasta determinada altura, y pintar la superior con una pintura que resista a la humedad. También hay pinturas especiales que hacen aguas, que imitan los acabados satinados orientales o que proporcionan superficies rugosas, que dan excelentes resultados.

Sin embargo, la cerámica no es en absoluto la única opción para las paredes del cuarto de baño. Aparte de las mencionadas pinturas, últimamente las tendencias en interiorismo apuestan por acabados tipo industrial, como por ejemplo los que aporta el microcemento. Antes se le llamaba cemento pulido, pero en esencia viene a ser lo mismo. Este producto proporciona un aspecto muy atractivo a las paredes, con tonos que muestran interesantes gradaciones, tacto suave y pulimentado y una excelente resistencia a la humedad.

Aunque su nombre real es "mortero monocapa" (por aplicarse en una sola capa, a diferencia de los revoques corrientes), mucha gente lo conoce por algún nombre comercial (quizás el más popular sea Cotegrán). Se trata de un material que lleva ya décadas revolucionando los revestimientos para fachadas. Lejos quedan ya las antiguas fachadas revocadas con cal, que todos los años tenían que ser vueltas a encalar... Materiales como el mortero monocapa han hecho que esto quede ya en el olvido.

Frente a las pinturas, el monocapa aporta la ventaja de crear una película gruesa y resistente que es capaz de proteger los materiales de construcción como ningún otro material. Si además queremos tapar una fachada de ladrillo o bloques de hormigón, el mortero monocapa rellenará las llagas sin problemas, creando en una sola capa una superficie lisa e igualada. Como lleva los pigmentos de color en masa no se decolora y, además, si recibe algún golpe sigue manteniendo el color.

Algunas personas no acaban de convencerse acerca de la instalación de paneles solares en sus viviendas, entre otras cosas porque estos paneles no les resultan demasiado estéticos. Y no les falta razón: en viviendas de diseño clásico o rústico pueden resultar un antiestético detalle que rompa con el conjunto de la vivienda. Para ellos, sin embargo, existen estupendas soluciones como por ejemplo el panel solar de pizarra natural Thermoslate®.

Este producto consiste en una serie de paneles solares térmicos que están cubiertos de pizarra natural, y que se colocan sobre las cubiertas de las casas como si se tratara de un tejado de pizarra. Según la empresa que los fabrica y distribuye, Cupa Group,el panel Thermoslate® aporta más de dos terceras partes de las necesidades energéticas de ACS (agua caliente sanitaria) y apoyo a calefacción. Sus ventajas y aportaciones a las energías renovables son tantas y tan positivas, que Thermoslate® obtuvo a finales del año pasado el Premio Nan como Mejor Panel Solar del Año.

Una reforma importante en la vivienda suele comportar derribo de tabiques. Por lo general, esto se hace con la intención de redistribuir los espacios. Las casas y pisos antiguos solían tener estrechos pasillos (hoy casi en desuso por considerarse espacios desaprovechados), recibidores y gran cantidad de estancias de pequeño tamaño; hoy día, la tendencia pasa por unificar espacios estableciendo estancias amplias, aunque haya que renunciar a un mayor número de habitaciones.

A la hora de derribar tabiques, lo más importante es saber si son o no muros de carga (también llamados paredes maestras). Este tipo de elementos soportan otros elementos superiores, por lo que no se deben tocar sin la intervención y proyecto de un arquitecto. En la actualidad casi no se levantan muros de carga en el interior de las viviendas, recayendo esta función sobre las fachadas. Siempre que se quiera hacer una intervención en la fachada de un edificio hay que contar primero con el permiso de la comunidad de vecinos, y contratar los servicios de un arquitecto o profesional competente que nos realice el proyecto de obra mayor (el coste de éste suele ser de un 15-20% del presupuesto total de la obra).

Las casas de piedra son verdaderamente maravillosas. El grosor de los muros, la antigüedad de las construcciones, los distintos tonos y texturas que aporta la piedra natural... Son algo que a todos nos gustaría tener presente tanto en el interior, como en el exterior de nuestras viviendas. Desafortunadamente, la piedra resulta muy cara y actualmente pocos edificios se construyen con ella. Pero existe soluciones para revestir las paredes que imitan su acabado con tanta naturalidad, que resulta difícil distinguirlos de los originales.

Hay empresas que fabrican placas ligeras para revestir paredes, con una superficie que imita la piedra natural, la pizarra, los ladrillos antiguos... Para colocarlas, sólo hay que medir, cortar y pegar las piezas con un adhesivo específico (llamado Mastic). Estos productos se pueden encontrar en centros de bricolaje, y aunque no son baratos, su compra se suele amortizar ya que duran muchos años en perfecto estado; además, resultan estupendos para revestir paredes con manchas de humedad, defectos, etc.

Los amantes del bricolaje saben lo práctica que resulta una sierra de calar de buena calidad para los trabajos caseros. Estas herramientas, hoy día, ofrecen una comodidad y unas prestaciones espléndidas, y por un precio bastante asequible podemos conseguir una lo suficientemente potente y cómoda como para realizar la gran mayoría de los trabajos que queramos emprender.

Algo muy importante a la hora de utilizar sierras de calar es saber escoger la hoja adecuada para cada material. Porque estas herramientas cortan una amplia variedad de materiales: desde los clásicos tableros de madera o de virutas (aglomerado, DM, contrachapados...), hasta materiales plásticos como melamina o acrílicos, pasando por chapas finas de metal. Las hojas de dientes más grandes y espaciados se utilizan para madera maciza y tableros de virutas orientadas (OSB), mientras que las de dientes más pequeños y juntos son mejores para serrar metal y materiales como el DM.

Cuando realizamos una obra de rehabilitación, reforma o construcción de un inmueble, parece mentira la cantidad de material de desecho que se genera... Mucho de ese material no es en realidad "desecho", sino que se puede reaprovechar de manera eficaz, logrando que la obra nos salga más económica o para futuros trabajos en la casa. Prestad atención a estos consejos:

- La madera que sobra de la construcción o reparación de una cubierta puede emplearse luego para trabajos de exterior, ya que se trata de piezas tratadas para resistir la estancia a la intemperie. Servirá para construir un porche, una pérgola, una barandilla...

 - Los tejados de tejas viejas o antiguas pueden también desmontarse con cuidado y aprovecharse las tejas. Para que no destaquen mucho entre la nueva cubierta, hay que buscar tejas nuevas del color adecuado y entremezclar todas las piezas.

- Las rejas de ventanas, por ejemplo, se emplean habitualmente para hacer mesas de centro; las más grandes incluso se usan para mesas de comedor, colocadas sobre patas y con cristal encima. Sólo tenéis que acudir a un almacén de derribos para ver la cantidad de elementos que se pueden reaprovechar... Además, las puertas y ventanas antiguas en estado aceptable siempre se pueden reutilizar.

La rehabilitación de casas rurales implica muchos aspectos. No es cuestión en absoluto de llegar, derribar y levantar; esto, además de ser un “atentado” contra la antigüedad, la personalidad y la integridad de las edificaciones, puede suponernos multas y sanciones que darán al traste con nuestra ilusión por restaurar nuestra casa de campo. Lo mejor es intentar ser lo mas respetuoso posible a la hora de rehabilitar las edificaciones, y para ello, es aconsejable intentar utilizar materiales similares a los que se usaron en la construcción original.

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Estos materiales son mas fáciles de localizar de lo que pueda parecer; existen unos lugares estupendos donde buscarlos. Nos estamos refiriendo a los almacenes de materiales de derribo, o derribos, como se los suele conocer. Se trata de grandes explanadas, a menudo con un edificio o nave donde se albergan los materiales restaurados y delicados (u objetos como muebles), en las cuales se almacenan artículos procedentes del derribo de viviendas.

En estos establecimientos podemos encontrar de todo: vigas con más de doscientos años de antigüedad (perfectas para reconstruir cubiertas a la hora de restaurar casas rurales), tejas antiguas, ventanas enrejadas, vidrieras, columnas y arcos de piedras, ladrillos viejos con todo el encanto… Cerámicas, baldosas, columnas de metal y todo lo que pueda abarcar nuestra imaginación.

Las obras de albañilería suelen ser una de las partes más importantes en la restauración de casas rurales. No sólo la reconstrucción de muros exteriores, la colocación de cubiertas o el levantamiento de nuevos forjados, sino también la distribución interior a base de nuevos tabiques, la instalación de soleras y techos y el aislamiento de muros exteriores. Todos estos trabajos se pueden hacer rápidamente y con facilidad mediante los sistemas de construcción en seco.
 

La distribución interior es una de las obras que mas a menudo se realizan con paneles de yeso laminado y estructuras de metal galvanizado. Las casas rurales antiguas suelen tener distribuciones poco indicadas para la vida moderna, con muchas habitaciones pequeñas, distribuidores y pasillos angostos. Si queremos redistribuir el espacio de forma rápida y limpia, podemos levantar los nuevos tabiques de distribución a base de estas estructuras de metal que hemos mencionado. A ambos lados se atornillan los paneles de yeso laminado, y entre ellos se puede colocar una lamina de material aislante (lana de roca, fibra de vidrio…) para mejorar el aislamiento acústico y térmico de los espacios. Estos paneles también son estupendos para trasdosar y aislar paredes exteriores de fachada.

Los propietarios de casas unifamiliares, y sobre todo aquéllos afortunados que poseen casas en el campo o zonas de vacaciones, saben que la fachada es la seña de identidad de su vivienda y por ese motivo procuran que presente siempre el mejor aspecto posible. Pero el revestimiento de una fachada no sólo afecta a la estética de la vivienda, sino que es fundamental para aislar el interior y evitar problemas como las humedades y las filtraciones. Por eso, dependiendo de las condiciones climáticas de la zona donde esté situada la casa, el material para revestir la fachada tendrá que ser el idóneo para soportar dichas condiciones.

Uno de los productos más habituales es el llamado mortero monocapa. Se trata de un mortero que, como su propio nombre indica, se aplica en una sola capa, lo que su empleo ahorra bastante tiempo de ejecución y mano de obra. Debe ser aplicado por albañiles profesionales especializados (encontraréis a los mejores en HAZMEPRECIO.com), y resulta una buena solución para viviendas sitas en climas lluviosos, ya que es un buen aislante. Lo hay en muchos colores y texturas.

Las pinturas son todo un mundo; desde los antiguos encalados de los pueblos, hasta los acabados rústicos o las pinturas especiales para exterior, la gama es enorme. Actualmente hay una pintura llamada Lotusan que es todo un descubrimiento: basada en el comportamiento frente al agua de los pétalos de la flor de loto, consigue que las gotas de lluvia no se posen en la superficie pintada, sino que se desprenden llevándose con ellas la suciedad.