Aunque su nombre real es "mortero monocapa" (por aplicarse en una sola capa, a diferencia de los revoques corrientes), mucha gente lo conoce por algún nombre comercial (quizás el más popular sea Cotegrán). Se trata de un material que lleva ya décadas revolucionando los revestimientos para fachadas. Lejos quedan ya las antiguas fachadas revocadas con cal, que todos los años tenían que ser vueltas a encalar... Materiales como el mortero monocapa han hecho que esto quede ya en el olvido.
Frente a las pinturas, el monocapa aporta la ventaja de crear una película gruesa y resistente que es capaz de proteger los materiales de construcción como ningún otro material. Si además queremos tapar una fachada de ladrillo o bloques de hormigón, el mortero monocapa rellenará las llagas sin problemas, creando en una sola capa una superficie lisa e igualada. Como lleva los pigmentos de color en masa no se decolora y, además, si recibe algún golpe sigue manteniendo el color.